Sabemos que al aumentar nuestra actividad física, el ejercicio muscular, aumentamos de una manera muy importante el consumo de calorías de nuestro organismo y que practicar un deporte nos va a ayudar a acelerar la pérdida de peso y a que nuestro
metabolismo "gaste más". Pero también es cierto que nuestro organismo no es un motor que puede pasar de actividad cero a actividad cien de un día para otro. No es en absoluto aconsejable lanzarse a la practica de cualquier deporte "a tope" de la noche a la mañana si hace mucho tiempo que no lo practicamos porque puede ser contraproducente.
Si decidimos practicar un deporte hay que plantearse:
- Que sea adecuado para nuestra constitución actual. (Haber jugado maravillosamente al tenis hace 10 años y con 20 kilos menos no significa que ahora sea el deporte a elegir necesariamente, puede haber otros mas adecuados.
- Realizar un periodo de preparación, que será mas o menos largo dependiendo del tiempo que llevemos sin hacer ejercicio físico y que vaya fortaleciendo y tonificando músculos, acompasando los movimientos respiratorios y con control del ritmo del corazón.
- Ir aumentando poco a poco el tiempo de práctica del deporte que se trate. Es mucho más saludable que nuestro cuerpo se acostumbre progresivamente a responder al aumento de actividad muscular, respiratoria y circulatoria. Eso hará que ese tiempo que dediquemos al deporte sea óptimo para nuestro organismo
Doctora Rosario Hellín