Muchas mujeres sufren
náuseas y vómitos durante el principio del embarazo. Ocurre con mayor frecuencia por la mañana, a menudo en el instante de despertarse, pero puede ocurrir a cualquier hora si está muy cansada o si pasa mucho tiempo entre las comidas.
El vómito generalmente empieza durante el primer mes y continúa hasta la semana 14ª o 16ª.
Por lo común no tiene importancia y es inofensivo, aunque desagradable.
Sólo un pequeño porcentaje de casos se desarrolla en la forma grave de la hiperemesis, que deja el cuerpo desprovisto de líquidos y productos químicos y daña la salud general.
En caso de haber empezado a vomitar durante el embarazo:
- evite los alimentos grasos,
- no esté mucho tiempo sin comer,
- tome comidas frugales y frecuentes en vez de pocas y muy pesadas.
Si tiene
náuseas al despertarse, trate de comer algo de pan tostado o una galleta antes de levantarse.
NO TOME medicación para la náusea o el vómito sin consultar a su GINECÓLOGO.
Si el vómito la hace sentirse muy mal, vea al médico. La examinará para valorar si el vómito afecta a su salud física y para comprobar si hay otras causas, como una
infección urinaria.
La hiperemesis necesita tratamiento hospitalario:
- se administran medicamentos contra el vómito
- y líquidos con productos químicos, por medio de un gota a gota intravenoso.
Aproximadamente una de cada 15 embarazadas ve al médico a consecuencia de esta situación.
Se estima que el 0,5% de todas las mujeres grávidas que vomitan llegan a tener hiperemesis.
El vómito es más común en los primeros embarazos.