Tratamiento
En sí misma no requiere tratamiento. El ejercicio físico adecuado, adaptado por el médico al caso específico de cada paciente, suele ser suficiente para compensar el eventual riesgo de sobrecarga de las articulaciones facetarias.
Diagnóstico
No requiere en sí misma, salvo que el médico considere indicado prescribir un programa de ejercicio para compensar las eventuales alteraciones de la musculatura.
Riesgos
Ninguno.
Síntomas
La rectificación de una o varias de las curvaturas de la columna vertebral es relativamente frecuente y no se ha demostrado que aumente el riesgo de padecer dolor ni otros problemas de espalda. Si aparece dolor se debe a otras causas o a las alteraciones de la musculatura.
Cómo se produce
En la mayoría de los casos su causa es desconocida y aparece desde que se forma el esqueleto. Eso ocurre especialmente en la rectificación de la columna lumbar.
En otros casos puede reflejar la
contractura de la musculatura, especialmente en la columna cervical, o su falta de potencia, especialmente en la columna dorsal.
¿Qué es?
Consiste en la disminución de la curvatura normal de la columna vertebral. La rectificación cervical o lumbar significa que su
lordosis es menor de lo habitual o incluso ha desaparecido, de forma que la columna es recta vista de perfil. En la columna cervical, a veces incluso se observan inversiones de la lordosis, lo que significa que es cóncava hacia adelante en vez de hacia atrás.
La rectificación de la columna dorsal significa que ha disminuido o desaparecido su concavidad hacia adelante.