El
traumatismo craneoencefálico (T.C.E.) es la lesión combinada del cuero cabelludo, del
cráneo y del cerebro.
Su importancia radica en que no sólo es la lesión que con mayor frecuencia se produce en los accidentes de tráfico, sino también la más grave.
Lesiones y heridas en la cabeza, la cara o el cuello, que se caracterizan por hemorragias abundantes.
- Hemorragias exteriorizadas, es decir hemorragias que tienen un origen interno, pero que se manifiestan externamente (la sangre sale al exterior). Pueden aparecer otorragias (salida de líquido por el oído) y/o epístasis (salida de líquido por la nariz).
- Inconsciencia. La actitud correcta del auxiliador ante un herido inconsciente será: averiguar cuál es su estado respiratorio y circulatorio, valorando así la necesidad de practicar la maniobra de RCP (el ABC).
- Hematoma periorbitario. Hematoma (cardenal) alrededor de uno o ambos ojos.
En caso de T.C.E. no debemos mover al herido, sobre todo si se encuentra inconsciente, por el riesgo de lesioneses la columna vertebral cervical. Y se debe sospechar que existe una lesión vertebral-medular.
Si está inconsciente y tiene señales de golpes en la cabeza, es pasajero o conductor de una motocicleta o ciclomotor, o manifiesta en algún momento no sentir o poder mover alguna parte de su cuerpo:
- Inmovilizar la lesión del cuello.
- Si hubiese vómitos, colocarle en posición lateral, siempre con la columna cervical inmovilizada.
- Si lleva casco, no retirárselo ni permitir que alguien lo haga, salvo que se encuentre en parada cardiorespiratoria, y siendo imprescindible para reanimarlo.