Pegasys con ribavirina contra la hepatitis C
Inés Rojo Kunath, Canal Salud, Madrid a lunes 25 de febrero de 2002
La nueva fórmula Pegasys con Ribavirina es eficaz contra la hepatitis crónica C. Esta enfermedad, que se contrae por vía sanguínea, afecta a 800.000 personas en España.
La utilidad del medicamento, comprobada mediante ensayos clínicos, ha sido debatida en el XXVII Congreso de la Asociación Española para el Estudio del Hígado, que ha tenido lugar en Madrid del 21 al 23 de este mes. En dicho evento se han presentado los últimos avances en el campo citado, concretamente los tratamientos combinados de interferones pegilados con ribavirina. El tratamiento de elección de la hepatitis C en el momento actual es la combinación de ribavirina con interferón. Sin embargo, la tasa de respuestas es baja y el riesgo de recidiva de la enfermedad al suspender el tratamiento es muy importante.
"Con la combinación actual estamos curando al 40% de los pacientes", especifica el Dr. Moisés Diago, Jefe de Sección de Hepatología del Hospital Universitario de Valencia, quien ha participado en este congreso. Sin embargo, gracias al interferón pegilado, que se podrá adquirir en nuestro país a partir de septiembre de este año, la tasa de respuesta de curación es del 56%. Dependiendo del genotipo y de las diversas situaciones, la respuesta puede ser hasta del 80%. La combinación de Pegasys con interferón se puede poner en una sola dosis semanal, con la comodidad que ello supone.
Los afectados por este virus lo han contraído, en general, a través de transfusiones sanguíneas, ya que hasta hace unos años no se conocían los test para identificar el virus en la sangre ni era obligatoria legalmente su realización hasta 1985. Por ello, "la mayoría de los enfermos son personas entradas en edad", subraya el Dr. Diago. Tampoco hay que olvidar a la gente que adquirió el virus por consumo de drogas inyectadas.
El mayor problema de esta infección es que en un 20-25% de los casos desencadena una cirrosis, la cual puede ocasionar un acortamiento de vida. Además, "la transmisión de madre a hijo, siempre que la madre no tenga el SIDA se sitúa en el 5%", destaca el Dr. Diago, haciendo hincapié en que puede tardar tres o cuatro décadas hasta que se desarrolle la cirrosis, salvo que se tome alcohol o se padezca SIDA.
En cuanto a la prevención, cabría insistir en que aunque hasta hoy no exista una vacuna y puedan pasar entre cinco y diez años hasta dar con una, "las medidas de profilaxis están ya tomadas y el número de casos nuevos ha descendido", indica el Dr. Diago.