En qué consiste:
Extirpación de cierta cantidad de
tejido mamario y de piel de las mamas.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Mamas.
Resultados:
Una completa cicatrización sin complicaciones tarda cuatro semanas.
Posibles complicaciones:
Hemorragia.
Infección de la herida quirúrgica.
Decoloración.
Desarrollo de pequeños quistes llenos de
suero (seromas) o acumulación de sangre en el
tejido mamario mientras cicatriza
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina.
Mamografías.
Durante la operación:
Ninguna.
Después de la operación:
Análisis de sangre.
Obesidad.
Tabaco.
Alimentación pobre.
Excesivo consumo de alcohol.
Enfermedades recientes o crónicas.
Enfermedad crónica del
corazón o pulmón.
Ingesta de medicamentos, como:
- Antihipertensivos
- Insulina
- Relajantes musculares
- Somníferos
- Cortisona
- Diuréticos
Ingesta de drogas.
Realiza la intervención:
El
cirujano general o plástico.
Se realiza en:
Hospital.
Se emplea anestesia:
Anestesia general.
Técnica:
Se marca la mama donde la piel será extirpada y donde quedará el pezón después de que se extraiga el tejido.
La piel entre la nueva localización del pezón y la localización natural es cortada y retirada.
El pezón se mantiene sujeto al tejido.
Se realiza otra incisión por debajo del pezón.
El
tejido excesivo se extrae a través de esta incisión.
Se realizan drenajes para prevenir el acúmulo de
suero o sangre por debajo de los puntos.
Se cierra la piel con puntos finos que podrán ser retirados entre siete y diez días después de la intervención.
Duración de la estancia en el hospital:
De cuatro a cinco días.
Razones para la intervención
Reducción del volumen mamario para mejorar la imagen.
Mitigar el dolor de espalda por el excesivo peso de las mamas.
Reconstrucción de una mama para igualar el cambio del producido en la otra, por ejemplo, tras una
mastectomía parcial.