En qué consiste:
Cualquier intervención realizada para restaurar o reformar y preservar la mano.
Qué parte del cuerpo está implicada:
Mano.
Medidas generales:
Una fuerte arruga puede aparecer a lo largo de la incisión, pero a medida que va cicatrizando ésta desaparecerá.
Use un calentador eléctrico, una lámpara de calor o compresas calientes para aliviar el dolor.
Tome baños o duchas normalmente lavando la herida con un jabón suave sin fragancia.
Mantenga el brazo afectado por encima del
corazón para prevenir o bajar la inflamación.
Medicación:
Analgésicos para el dolor. No los tome más de 7 días, tome SÓLO los realmente necesarios.
Antibióticos contra la infección.
Puede tomar medicamentos no prescritos como acetaminofenos, para el dolor leve.
Actividad:
Reanude su trabajo y vida normal tan pronto como sea posible para evitar la irritabilidad y depresión postoperatorias que son bastante comunes.
Evite ejercicios fuertes durante 6 semanas después de la intervención.
Vuelva a conducir cuando su mano haya cicatrizado.
Dieta:
Una dieta líquida hasta que el tracto gastrointestinal vuelva a funcionar normalmente. Y después una dieta equilibrada rica en proteínas para acelerar la cicatrización.
Llame o acuda al médico que realizó la intervención si notara cualquiera de estos síntomas: Náuseas y vómitos.
Sensación de dolor o latido en la mano afectada.
Inflamación, rojez o hemorragia en la zona.
Signos de infección: dolor de cabeza, muscular, mareos,
fiebre o malestar general.
Nuevos síntomas inexplicados: Efectos secundarios de los medicamentos.
Resultados:
Una completa cicatrización sin complicaciones conlleva unas tres semanas de recuperación dependiendo del daño.
Posibles complicaciones:
Excesiva hemorragia o
infección del área quirúrgica.
Antes de la operación:
Análisis de sangre y orina; rayos X de la mano.
Durante la operación:
Ninguna.
Después de la operación:
Análisis de sangre.
Obesidad.
Tabaco.
Alimentación pobre.
Excesivo consumo de alcohol.
Enfermedad reciente o crónica, especialmente
diabetes o enfermedad vascular.
Consumo de medicamentos como: antihipertensivos, relajantes musculares, somníferos, tranquilizantes, insulina, sedantes, bloqueadores
beta-adrenérgicos o cortisona.
Consumo de drogas, que alteran el estado de la conciencia como: narcóticos, psicodélicos, alucinógenos, marihuana, hipnóticos o cocaína.
Realiza la intervención:
Cirujano de la mano o el
cirujano general.
Se realiza en: Clínica, hospital o quirófano.
Se emplea anestesia:
Local mediante inyección.
General mediante inyección e inhalación con un tubo situado en la tráquea.
Técnica:
El brazo de la mano afectada se eleva y se envuelve con un medidor de la presión arterial más inflado de lo normal. Esto previene al área operada de posibles hemorragias.
La operación se ejecuta con cuidado pero lo más rápido posible. El procedimiento depende del daño o enfermedad de la mano.
La herida se cubre con gasas y telas almohadilladas.
Después de la intervención la mano y el antebrazo suelen mantenerse rígidos con escayolas.
Duración de la estancia en el hospital:
De 0 a 2 días.
Razones para la intervención
Preservación o restauración de la función normal de la mano que se ha perdido, nervios agudos o vasos sanguíneos.
Tejido destruído por enfermedad o daño, tendones dañados o dedos amputados.