Pérdida involuntaria de orina.
Suele suceder cuando existe un aumento de la presión abdominal como al toser, estornudar, etc.
Por motivos anatómicos es muy común en las mujeres postmenopáusicas.
Siguiendo las terapias adecuadas los pacientes pueden llevar una vida casi normal, controlando la incontinencia.
De todas formas, y dependiendo de la causa, suele ser un problema permanente.
Infecciones por falta de higiene.
Depresión por la imposibilidad de controlar la enfermedad.
Sexo femenino.
Multiparidad (muchos partos), sobre todo si han sido traumáticos.
Edad superior a 60 años.
Obesidad.
Tos crónica.
Cirugía o radiacion en la
zona pélvica.
Diabetes mellitus.
Dieta equiibrada, con ingesta de líquidos no superior a los 2 litros.
Ritmo miccional adecuado: orinar a intervalos no superiores a las 3 horas.
No tomar alcohol ni excitantes.
Ejercicio físico para la musculatura abdominal y fortalecer la musculatura pelviana, al menos cinco veces al día.
Diagnóstico
El diagnóstico es sencillo.
A veces hay que vencer la resistencia del paciente a reconocer que sufre
incontinencia urinaria, pudiendo pasar inadvertido el problema hasta que se descubre por una depresión.
Tratamiento
Aprender a controlar la musculatura vaginal y uretral, mediente un programa de ejercicios como, por ejemplo, el descrito por el Dr.Kegel.
Medicación.
Estimulación eléctrica.
Corrección quirúrgica.
Como último recurso pueden emplearse pañales.
Medicación
Estrógenos.
Agonistas alfa adrenérgicos.
Anticolinérgicos.
E incluso antidepresivos.
Pérdida de sostén pélvico para la
vejiga urinaria por envejecimiento, parto y cirugía.
Daño en los esfínteres que controlan la orina micción, por traumatismos o enfermedades.
Infecciones.
Daños en los nervios que dan el
tono para los esfínteres, como
esclerosis múltiple, polio,
diabetes mellitus y enfermedades neurológicas con afectación medular.
Cuando el paciente tose, se ríe, estornuda o hace el más mínimo esfuerzo abdominal, se producen escapes de orina.
Problemas de relación social (detraimiento, rechazo de actos sociales, encerrarse en casa, ...) debidos a este padecimiento, que se suele ocultar.