El índice de alcohol encontrado en embarazadas es el mismo que se encuentra en las placentas. Los abortos durante los tres primeros meses en muchos casos se deben al alcohol.
Muchas mujeres alcohólicas pueden llevar dos meses embarazadas sin saberlo debido a la pérdida de la menstruación.
Aunque no se ha demostrado la cantidad necesaria de alcohol para que un bebé presente malformaciones, si se sabe hoy en día que ello no depende del tipo de alcohol, pero si de la cantidad, del % consumido.
El 30-40% de los bebés que nacen, presentan
síndrome de abstinencia, pero éste puede desaparecer gradualmente.
Las características más comunes son:
- Poco peso y talla.
- Cráneo y cara con anomalías.
- Microcefalía.
- Mucho vello, sobre todo en la frente.
- Labios leporinos.
- Frente abombada.
- Nariz aplastada.
- Anomalías en miembros, sobre todo en dedos (Dedos pegados, dos dedos en uno).
- Problemas cardiacos, no comunicación entre aurículas.
- Problemas genitourinarias.
- Riñones en forma de herradura que funcionan mal.
- Problemas cutáneos.
- Retraso en el crecimiento que dura años.
- Retraso psicomotor.
- Los CI no superan 65.
- Falta de coordinación.
- Hiperactivos.
- Problemas de insomnio.
El alcoholismo en la mujer siempre ha sido peor considerado y es más grave ya que las mujeres metabolizan peor el alcohol y afecta más.
Hasta hace poco sólo se conocía un tipo de alcoholismo, se trataba de mujeres entre 28-30 años que bebían por fracaso amoroso, matrimonial, viudas, solteras o mujeres sin hijos. Bebían a escondidas para evadirse de situaciones aversivas, muy relacionado con el uso de calmantes y podía pasar mucho tiempo sin que nadie sospechara de su alcoholismo ya que encubrían sus síntomas con dolencias o enfermedades.
Los intentos de suicidio y suicidio llevado a cabo eran mayores ya que si pedían ayuda para acabar con el problema perdían su matrimonio.
Hoy en día los patrones de consumo se han igualado, ya que la mujer busca libertad e igualdad.
- Conductas depresivas.
- Problemas sociales.
- Ausencia de amistades.
- Trastornos del sueño y del apetito.
- Falta de habilidades sociales.
- Fracaso escolar.
- Falta de concentración y atención.
- Hiperafectividad.
- Problemas de comunicación y lenguaje.
- Baja metabolización del alcohol.
- Desarraigo, se le cambia su entorno o ambiente.
- Mala atención sanitaria.
- Residencias a las que no quieren asistir.
- Jubilaciones jóvenes.
- Beben durante la partida.
- Falta total de comunicación. Acusaciones mutuas.
- Problemas afectivos o sexuales.
- Desesperanza de convivencia y solución de problemas.
- Falta de reconocimiento de enfermedad.