Algunos niños diabéticos no necesitarían controles de la visión
agencias a lunes 26 de febrero de 2007
Investigadores estadounidenses hallaron que en los chicos diabéticos que pueden mantener estrictamente controlado el nivel de azúcar en sangre (glucosa), con una terapia insulínica intensiva, el chequeo regular para identificar la retinopatía no es necesario ni rentable.
Las guías de tratamiento de los niños con diabetes tipo 1 incluyen la realización de estudios oculares regulares para identificar signos de retinopatía, que es la lesión arterial alrededor de la retina, el tejido sensible a la luz ubicado en la parte posterior del ojo, indispensable para la visión
La retinopatía diabética es la enfermedad ocular progresiva más frecuente y la causa principal de ceguera en los adultos en Estados Unidos, según datos del Instituto Nacional de la Visión, que depende de los Institutos Nacionales de Salud de ese país.
Como lo señaló el coautor William V. Tamborlane en diálogo con Reuters Health, "las recomendaciones de control de la retinopatía diabética son de cuando existía un peor control glicémico y una acelerada aparición de la retinopatía".
Sería más rentable limitar el control regular para identificar la retinopatía a los chicos con aumentos permanentes de la glucosa, hipertensión o indicadores de enfermedad renal, todas estas evidencias del avance de la diabetes.
Esas evaluaciones se pueden realizar durante las consultas médicas regulares a los especialistas, concluyó el equipo codirigido por Tamborlane en la última edición de Diabetes Care.
Los expertos pertenecen a la Escuela de Medicina de la Yale University, en New Haven, Connecticut.
El grupo de Yale repasó los resultados de los exámenes de rutina para identificar la retinopatía en 130 chicos con diabetes tipo 1, que cumplían con los criterios de control de la Asociación Americana de Diabetes, que son: ser mayor de 10 años y tener diabetes por más de tres.
Los investigadores informaron que sólo tres exámenes oculares obtuvieron resultados positivos de retinopatía diabética.
En uno de esos niños, el diagnóstico fue equivocado. Los otros dos chicos recibieron un diagnóstico probable de micro aneurismas transitorios, que son dilataciones locales pequeñas en las arterias alrededor de la retina, en un ojo solamente.
Es "llamativo que ninguno de los niños tuviese ninguna evidencia comprobable o sostenida de retinopatía diabética precoz", dijeron los autores.
Y Tamborlane concluyó: "Identificar cambios oculares tempranos en los chicos diabéticos exige mucho tiempo, esfuerzo y dinero, y, como demuestra nuestro estudio, con pocos resultados, a menos que los niños tengan otros factores de riesgo, como hipertensión, aumentos crónicos de la glucosa y pequeños cambios arteriales en los riñones".
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